Rosella Biscotti

Mantas, 2021

Escultura de mantas tradicionales ecuatorianas, 190 x 190 cm

Para la Bienal de Cuenca, Biscotti ha escogido un espacio muy particular: una habitación cuyas paredes están cubiertas por pinturas que retratan todos los presidentes a lo largo de la historia de la Casa de la Cultura en el Núcleo del Azuay, entre los cuales, solamente encontramos dos mujeres ubicadas al fondo, en la parte inferior.

La artista concibe una instalación específica para esta sala tomando como base las mantas tradicionales ecuatorianas, algunas de donaciones y otras adquiridas a comunidades de mujeres artesanas o comerciantes. Cosidas unas a otras y dobladas de manera continuada, realiza una escultura del tamaño exacto que ocupan los retratos de las presidentas, tapándolos de modo similar a la forma en que se han ensombrecido las figuras femeninas en la historia del arte y de los espacios culturales.

Con ello, Biscotti crea un paisaje que cubre las caras de las retratadas, una suerte de segunda pintura que bloquea y cancela los retratos. Presta así un sutil homenaje a estas mujeres, al tiempo que alude a las raíces de nuestro sistema cultural y a la desigualdad de género.

La obra contiene en sí misma el laborioso trabajo y los meses que tomó conseguir las mantas y reivindica la importancia de la colaboración. Es por ello que la artista invita a donar mantas a los visitantes que, sumadas a las utilizadas en la realización de esta escultura, serán donadas a colectivos de mujeres al finalizar la Bienal.

Además, la artista quiere recuperar la idea de la manta como elemento de protección y cuidado, y hacer referencia a todo el trabajo invisible, al tiempo invertido y no remunerado de las mujeres en el hogar a lo largo de la historia, un trabajo que no es reconocido en nuestro sistema económico.

Agradecimientos: C.M.C.C., Fundación Hogar Esperanza, Familia Arévalo Íñiguez, Familia Segarra Pulla y otras donaciones privadas.

ITALIA

Rosella Biscotti  

Artista italiana, se graduó de la Accademia di Belle Arti en Nápoles en 2002 y asistió a la Rijksakademie van Beeldende Kunsten en Amsterdam en 2010-2011. Su obra artística oscila entre el vídeo, la fotografía y el trabajo escultórico; usa el montaje como gesto para revelar narrativas individuales y su relación con la sociedad. 

En su práctica de cross-media, que atraviesa el cine, la performance y la escultura, explora y reconstruye momentos ocultos de tiempos recientes, a menudo con el telón de fondo de las instituciones estatales. En el proceso de componer sus encuentros personales e interrogatorios orales en nuevas historias, el sitio de investigación tiende a dejar su huella en sus esculturas e instalaciones. Al examinar la relevancia del material recuperado desde una perspectiva contemporánea, Biscotti teje sensiblemente un vínculo con el presente.

Biscotti participó en importantes exposiciones internacionales como Steirische Herbst (2018), Contour (2017), 55a Bienal de Venecia y 13a Bienal de Estambul (2013), DOCUMENTA 13 (2012) y Manifesta 9 (2012). Su trabajo se ha presentado en exposiciones individuales en Witte de With (2019), daadgalerie (2019), Kunsthaus Baselland (2018), Fundación VAC en el Museo Estatal de Historia GULAG en Moscú (2016-2017), Museion en Bolzano (2015), Haus Lange Haus Esters en Krefeld (D), Wiels en Bruselas, Sculpture Center en Nueva York (2014), Secesión en Viena y e-flux en Nueva York (2013), CAC Vilnius (2012), entre otras. Ha expuesto en exposiciones colectivas en Stedelijk Museum (2017, 2019), Tate St. Ives (2018), Moderna Museet (2017), Van Abbemuseum (2016), IMMA, Dublin (2015), ICA London (2014), MAXXI, Roma (2017, 2010-2011), Museu Serralves, Oporto (2010).